martes, 27 de abril de 2010

Conducta agresiva

Una de las grandes dificultades de los padres es saber cómo tratar la conducta agresiva de sus hijos ya que, a menudo, nos enfrentamos a la desobediencia y a la rebeldía de ellos.
La agresividad es un trastorno que, en exceso, y si no se trata en la infancia, probablemente originará problemas en el futuro, cómo el fracaso escolar, la falta de socialización, dificultad de adaptación, etc.


¿qué podemos entender por agresividad en los niños?

Cuando se habla de agresividad, se está hablando de hacer daño, físico o psíquico, a una otra persona. De una acción intencionada manifestada a través de patadas, arañazos, gritos, empujones, palabrotas, mordidas, corrida del pelo, etc., a otra persona.

Este comportamiento es relativamente común y a menudo aparece cuando el niño cumple un año. Cuando el bebé nace, trae impulsos amorosos y agresivos que, con el tiempo y con el cuidado de los padres, empezará a construir vínculos afectivos y a desarrollar sus relaciones personales. Esta es una fase muy importante. Su personalidad será construida a partir de su conocimiento del mundo a su alrededor. Para eso, es necesario que el bebé se sienta protegido y cuidado en su entorno familiar.


La influencia de la familia

La familia es uno de los elementos más relevantes dentro del factor sociocultural del niño. La familia lo es todo para él. La familia es su modelo de actitud, de disciplina, de conducta y de comportamiento. Es uno de los factores que más influyen en la emisión de la conducta agresiva. Está demostrado que el tipo de disciplina que una familia aplica al niño, será el responsable por su conducta agresiva o no. Un padre poco exigente, por ejemplo, y que tenga actitudes hostiles, y que esta siempre desaprobando y castigando con agresión física o amenazante constantemente a su hijo, estará fomentando la agresividad en el niño. Otro factor que induce al niño a la agresividad es cuando la relación entre sus padres es tensa y conturbada. Dentro del factor sociocultural influirían tanto el tipo de barrio donde se viva como expresiones que fomenten la agresividad, como "no seas un cobarde".

Los factores orgánicos tipo hormonal, mecanismos cerebrales, estados de mala nutrición, problemas de salud, etc., también influyen en el comportamiento agresivo. Y dentro del factor social, el niño que no tiene estrategias verbales para afrontar las situaciones difíciles, será fácilmente conducido a la agresión.

lunes, 26 de abril de 2010

FÁBULAS PARA NIÑOS

Las fábulas son cortas y breves narraciones literarias, normalmente en verso, que terminan siempre con un mensaje de enseñanza o moraleja de carácter instructivo, cuyos personajes casi siempre son animales u objetos ficticios. Una buena vía para entretener y a la vez educar a los niños.

Las fábulas ya eran cultivadas hace dos mil años, en Mesopotamia. Unas tablas de arcilla cuentan brevemente historias de zorros astutos, perros desgraciados y elefantes presuntuosos. En la antigua Grecia, la primera fábula es conocida como la del ruiseñor. La contó Hesíodo, en el siglo VIII a.C. Las fábulas más famosas son las de Esopo, un esclavo, y acompañante de su amo, el filósofo Janto. Las fábulas a él atribuidas, conocidas como Fábulas esópicas, fueron reunidas por Demetrio de Falero hacia el 300 a.C. Se trata de breves narraciones protagonizadas por animales, de carácter alegórico y contenido moral, que ejercieron una gran influencia en la literatura de la Edad Media y el Renacimiento, siendo reescritas por Samaniego, por La Fontaine y otros.

En el siglo XX, el poeta francés Jean de La Fontaine (1621-1695) es famoso por las 243 fábulas que escribió durante 26 años. Inspiradas en las Fábulas de Esopo, los cuentos de La Fontaine incluyen un reparto familiar de conejos, saltamontes, hormigas, zorros y otros animales. Entre las fábulas más famosas, conocemos "La tortuga y la liebre", "El zorro y las uvas", "Ratón del campo y ratón de la ciudad".

sábado, 24 de abril de 2010

LA TOLERANCIA

Ser tolerante es lo mismo que ser respetuoso, indulgente y considerado con los demás. Es una cualidad personal que se define como el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás, aunque sean diferentes o contrarias a las nuestras. Ser tolerante es ser condescendientes y permisivo con alguien a causa de las circunstancias que medien, es no impedir que haga lo que éste desee, es aceptar y admitir la diferencia o la diversidad. Para que los niños establezcan buenas relaciones con sus semejantes, es necesario que aprenda a ser tolerante desde muy pequeño.

Aprender a ser tolerante

La tolerancia juega un papel muy importante en las relaciones de los niños con sus iguales y con su familia. Es importante que ellos escuchen las ideas y las opiniones de sus amiguitos, que acepten sus criterios aunque sean distintos a los suyos, y que consigan ponerse de acuerdo con sus compañeros durante un juego, en alguna actividad o en un aula. La tolerancia les ayuda a que tengan una buena integración a un grupo o equipo. El niño no nace tolerante. Su conducta natural es que todo sea para sí, y que todos estén de acuerdo con él, por lo que es indispensable que el proceso de aprendizaje acerca de la tolerancia, empiece desde bien temprano.

El niño puede aprender a ser tolerante:

- Cuando sus padres también lo sean
- A través de cuentos e historias
- Por las actividades que desarrolla
- A través de los juegos
- En el convivio con los demás niños
- Aprendiendo a respetar las diferencias
- Conociendo diferentes culturas
- A través de los viajes en familia
- Conociendo los beneficios de la conciliación, de la paz
- Compartiendo, sin pelear
- Aprendiendo a no burlarse de los demás

miércoles, 21 de abril de 2010

Trailer Copa Mundial de la FIFA 2010

La Copa Mundial de la FIFA es el evento deportivo más importante del mundo. Participa en él con el juego oficial del campeonato, Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010!

viernes, 16 de abril de 2010

Los niños con el ajedrez

El ajedrez es un juego de estrategia de mucha profundidad, que requiere concentración y habilidad del jugador. Grandes ajedrecistas de la historia empezaron a jugar el ajedrez desde la infancia, por eso se recomienda a los padres que deseen que sus hijos jueguen al ajedrez, que les enseñen lo antes posible. Cuanto antes aprendan los niños, mejores y más destrezas desarrollarán.
Un niño puede empezar a jugar el ajedrez a partir de los cuatro años de edad. El juego, para él, puede tener distintas finalidades: diversión y entrenamiento; competición; mejoría de la concentración, la memoria y la creatividad; complemento a la educación y formación. Además, se reconocen muchos beneficios del ajedrez en las áreas del desarrollo intelectual, de las habilidades, y del emocional.


1- En cuanto a la capacidad intelectual, el ajedrez puede ayudar a los niños a mejorar:
- La atención, concentración y la memoria
- El poder de análisis y síntesis, y de organización
- La capacidad de resolución de problemas y toma de decisiones bajo presión.
- La creatividad y la imaginación
- El razonamiento lógico-matemático

2- En cuanto a la inteligencia emocional, el ajedrez puede ayudar a los niños a que aprendan a:
- Tener control emocional, sabiendo llevar tanto los éxitos como la frustración.
- Tener sentido de transparencia, siendo honestos e íntegros consigo mismo y con los demás.
- Adaptarse a múltiples e inesperadas situaciones.
- Esforzarse para conseguir lo que se propone e incrementar su autoestima y confianza.
- Tener iniciativa
- Tener empatía y a comprender el oponente durante el juego
- Trabajar en equipo y a colaborar.

¿Cómo enseñar el ajedrez a los niños?

La mejor forma de estimular y motivar a un niño es con el ejemplo, sin presiones ni obligaciones. Si el niño ve a alguien de su entorno jugando al ajedrez, su curiosidad le proporcionará deseos de aprender también. La imaginación infantil es un elemento que puede aportar mucho al aprendizaje del ajedrez. De hecho es recomendable que se explique al niño lo que realmente representa el juego. Algo así como que en el tablero están representados dos reinos que luchan entre si para defenderse del oponente y capturar al jefe del otro bando que es el rey. Las piezas de cada bando se unen para apoyarse entre sí, defender a su rey, y a la vez luchar para capturar al rey del otro bando.

Un niño es capaz de aprender el movimiento de las piezas y luego comprender los temas tácticos y superiores, poco a poco. Lo primero es mostrarle el movimiento de las torres que son las piezas más sencillas. Luego, el movimiento del alfil, otra pieza que se mueve con movimientos rectos. Cuando el niño haya asimilado los movimientos de estas dos piezas, se le puede enseñar como se mueve la reina, el rey, el caballo, y por ultimo el peón. Enséñale que el objetivo de estos juegos previos no es el jaque mate, sino la captura de todas las piezas. La habilidad del niño llegará con la práctica y la imaginación, hasta que consiga el jaque mate, que es la inmovilización y la captura del rey del oponente. Mientras tanto, el niño aprenderá a observar, a comparar, hacer conjeturas, a investigar, analizar, sintetizar, decidir y ejecutar.



miércoles, 7 de abril de 2010

¿Qué es la autoestima?


Se puede definir la autoestima de diversas formas, pero su contexto continuará siendo el mismo. La autoestima es la conciencia de una persona de su propio valor, el punto más alto de lo que somos y de nuestras responsabilidades, con determinados aspectos buenos y otros mejorables, y la sensación gratificante de querernos y aceptarnos como somos por nosotros mismos y hacia nuestras relaciones. Es nuestro espejo real, el cual nos enseña cómo somos, qué habilidades tenemos, a través de nuestras experiencias y expectativas. Es el resultado de la relación entre el temperamento del niño y el ambiente en el que éste se desarrolla.

La autoestima es un elemento básico en la formación personal de los niños. De eso dependerá su desarrollo en el aprendizaje, en las buenas relaciones, en las actividades, y por qué no decirlo, en la construcción de la felicidad. Cuando un niño adquiere una buena autoestima se sentirá competente, seguro, y valioso. Entenderá que es importante aprender, y no se sentirá disminuido cuando necesite de ayuda. Será responsable, se comunicará con fluidez, y se relacionará con los demás de una forma adecuada. Al contrario, el niño con una baja autoestima no confiará en sus propias posibilidades ni de las de los demás. Se sentirá inferior frente a otras personas, y por lo tanto se comportará de una forma más tímida, más crítica, con poca creatividad, lo que en muchos casos le podrá llevar a desarrollar conductas agresivas, y a alejarse de sus compañeros y familiares.

La autoestima no es una asignatura de un currículum escolar. Pero sí debe ser un espacio jamás ignorado por los padres y profesores. Hay que estar atentos al lado emocional de los niños. Durante la etapa desde el nacimiento a la adolescencia, por su vulnerabilidad y flexibilidad, busca mejorar la autoestima de tu hijo. Todo lo que se consigue en este periodo puede sellar su conducta y su postura hacia la vida, en la edad adulto.

Cuento infantil para aumentar la autoestima

¡Eres genial tal como eres!
100 consejos para que tu hijo desarrolle su autoestima

Elizabeth Hartley-Brewer
Los jóvenes de hoy en día necesitan, por parte de padres y educadores, una serie de consejos y ayudas para enfrentarse a este mundo con la autoestima alta. Cómo fortalecer la disciplina, ayudar a cumplir las metas y a superar obstáculos. El fracaso escolar, el alcoholismo, la drogradicción y la ausencia de motivaciones son algunos
de los males que este libro ayudará a evitar.


jueves, 1 de abril de 2010

LOS HUEVOS DE PASCUA


El Domingo Santo es uno de los días del año en el que se consume más chocolates. El huevo de pascua, desde los principios de la humanidad, fue sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento. En la mitología egipcia, el huevo alcanzó importancia cuando el ave Fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde a partir del huevo que lo había creado en un principio. Los hindúes también sostenían que el mundo había nacido de un huevo. En la Edad Media los huevos de pascua eran de gallina y de pato. Y eran obsequiados a los niños durante las celebraciones. Los cristianos adoptaron esa tradición y, probablemente debido a la prohibición de comer huevos durante 46 días de penitencia (cuaresma), decretado por la iglesia en el siglo IX, fue lo que hizo tan popular su consumo tan pronto empezaba la Pascua. Los huevos eran guardados durante los días prohibidos, y cuando se terminaba esta etapa de ayuno, se regalaban unos a los otros. Para conservar y mantener frescos a los huevos se los bañaban con una fina capa de cera líquida, creando así la costumbre de colorearlos y decorarlos para regalárselos después.
A principios del siglo 19 ya empezaban a hacer huevos hechos de chocolate, con regalos en su interior, por los alemanes, italianos y franceses.
Las duras prácticas de penitencia y ayuno se suavizaron con el tiempo, pero la tradición de celebrar la Pascua comiendo y regalando huevos todavía sobrevive.

COMUNICACIÓN

Pequeños consejos para mejorar la comunicación entre padres e hijos


- Al dar una información, busca que siempre sea de una forma positiva.
- Obedecer a la regla de que "todo lo que se dice, se cumple".
- Empatizar o ponernos en el lugar del otro.
- Dar mensajes consistentes y no contradictorias.
- Escuchar con atención e interés.
- Crear un clima emocional que facilite la comunicación.
- Pedir el parecer y la opinión a los demás.
- Expresar y compartir sentimientos.
- Ser claros a la hora de pedir algo.

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